
"He nacido y vivido en Oriente Medio. Y con la experiencia de los últimos años he percibido que este conflicto tiene que ver mucho con la presencia de los judíos europeos u occidentales. E insisto en lo de europeos y occidentales. Se han instalado en la tierra amparándose en las viejas raíces, pero su comportamiento carece de esa sensibilidad medioriental tan determinante. Israel es un país occidental extrapolado, importado. No mantiene ninguna armonía con el contexto cultural y sociológico. Es un problema de mentalidad. Y me consta que es difícil ponerse en la piel de quienes viven allí, pero me desconcierta que se haya arraigado tanto entre los ciudadanos la intoxicación de la propaganda militar de Israel. Allí se considera normal que el precio de un soldado secuestrado sea una guerra en El Líbano. Hay que reflexionar más, entender las razones de los otros. Comprender por qué un palestino se inmola y por qué hay tanta miseria y desesperanza alrededor.
Mientras persista la incomunicación y el aislamiento no habrá solución. Es el resultado de una militancia que exagera el peso de la identidad propia sin contar la ajena.
la identidad tiene que sumar, no restar. Tiene que ser la síntesis o el resumen de una existencia. Tiene que funcionar como un escenario de referencias concretas que nos definen pluralmente. Yo soy francés, pero también español por razones de afecto. Mi apellido es de griego, pero nací en Egipto. No es positivo afirmarse a costa de nadie. Somos mucho más felices en la pluralidad"
Georges Moustaki






